El sueño de cualquier estudiante: poder elegir las preguntas que quieres que entren en tu examen... Parece fácil pero no lo es tanto. Hoy mis alumnos/as han hecho un examen donde las preguntas, que debían ser inteligentes, esenciales..., puntuaban tanto como las respuestas. Después de escribirlas, les he dejado 20 minutos para que compartieran sus "preguntas" con los compañeros por si encontraban alguna pregunta mejor que las suyas ("indagación colaborativa" le podríamos llamar). Sólo había una condición (que me la sugirió Luis Ortiz Guerrero) y es que tenían que "citar" al compañero que les había pasado la pregunta... Y bueno, como también han aprovechado para hablar de las respuestas (aunque no tenían autorización) les he dicho que también citaran al compañero que les había "soplado" la respuesta. Mañana empiezo a corregir (la pesadilla de cualquier profesor: 60 exámenes diferentes)...A ver que pasa jijiji...




