La Marea Sociocultural
Un blog de aula del Ciclo de Grado Superior de Integración Social... y otras cosas
sábado, 3 de junio de 2017
Reflexiones de un profesor
La educación es un proceso delicado, vulnerable, que hay que macerar a fuego lento, un largo camino no exento de decepciones, dudas y desánimo... hasta que, un día que no esperas, eclosiona y se produce el "milagro de la educación". Ese día, te das cuenta, de repente, de que la gente que te rodea ha aprendido herramientas que le ayudarán a ser mejores personas y tú también te ves arrastrado por la ola de cambio.
Todos los años sucede. Hace un mes, en una tutoría colectiva, sucedió con uno de mis grupos y HOY ha sucedido con el otro. Yo no creo en la educación sin emoción y, del mismo modo que puede haber días que "sientes" que algo no ha funcionado, hay días en que tienes la inmensa satisfacción de "sentir" que mereció la pena esperar.
El milagro de la educación es el que te hace recordar que eres una persona afortunada por ser profesor. Tengo la suerte de encontrarme a diario con 60 jóvenes que te "exigen" ayudarles a mejorar, que te insuflan el amor a la vida y la energía para seguir luchando. Estas personas no merecen tu desaliento y me arrepiento espontaneamente de todos los días que no he estado a su altura. Al principio de curso aprendimos de Angel Gabilondo que debemos amar a nuestros alumnos,... pero no amarlos colectivamente, sino uno por uno... ¡¡¡Pero como no los voy amar!!! ...¡si me aportan gran parte de mi identidad! Soy la persona que soy gracias a ellos/as. Y digo, cargada de intención, la palabra "persona".
Ahora que se acerca el final de curso sólo puedo darles las gracias por hacer que se produzca ese milagro también en mi, el "milagro de la educación"
jueves, 2 de junio de 2016
El sueño de cualquier estudiante: poder elegir las preguntas que quieres que entren en tu examen
El sueño de cualquier estudiante: poder elegir las preguntas que quieres que entren en tu examen... Parece fácil pero no lo es tanto. Hoy mis alumnos/as han hecho un examen donde las preguntas, que debían ser inteligentes, esenciales..., puntuaban tanto como las respuestas. Después de escribirlas, les he dejado 20 minutos para que compartieran sus "preguntas" con los compañeros por si encontraban alguna pregunta mejor que las suyas ("indagación colaborativa" le podríamos llamar). Sólo había una condición (que me la sugirió Luis Ortiz Guerrero) y es que tenían que "citar" al compañero que les había pasado la pregunta... Y bueno, como también han aprovechado para hablar de las respuestas (aunque no tenían autorización) les he dicho que también citaran al compañero que les había "soplado" la respuesta. Mañana empiezo a corregir (la pesadilla de cualquier profesor: 60 exámenes diferentes)...A ver que pasa jijiji...
domingo, 14 de febrero de 2016
viernes, 12 de febrero de 2016
Bilingüismo y Comunidad Educativa
BILINGÜISMO Y COMUNIDAD EDUCATIVA
Hace tres semanas el IES Duque de Rivas solicitó convertirse en instituto bilingüe. Ayer recibió la autorización de la CM. Durante este tiempo he esperado infructuosamente recibir alguna nota informativa del instituto explicando el proceso en el que estábamos inmersos. Lo que viene a continuación no es una crítica al bilingüismo sino a la FORMA en la que se vienen tomando decisiones tan importantes para el sistema educativo y manifestar mi desolación por constatar cómo lo que una vez se llamó “Comunidad Educativa” es hoy un despojo maltratado que se desempolva de vez en cuando para adornar los grandes discursos educativos. Escribo sin acritud, aunque soy consciente de que me va a granjear algunas enemistades y tal vez me cueste perder algún amigo.
YO ME LO GUISO…
Por 37 votos a favor y 27 en contra en el claustro y con 12 a favor, 2 en contra y dos blancos en el Consejo de Escolar (voto secreto, de manera que no puedo saber quién votó qué) el IES Duque de Rivas aprobó solicitar la conversión en instituto bilingüe…. Bueno. Creo que esos son los datos porque nadie de la Dirección del centro ha comunicado nada a las familias.
El AMPA del Duque de Rivas supo que este punto se iba a votar en el Claustro y Consejo Escolar ¡con una semana de antelación! Con este tiempo era imposible organizar dos medidas que claman al cielo por su sentido común: 1) organizar un debate en el centro para explicar a las familias, estudiantes y profesorado las posturas a favor y en contra de este modelo y 2) plantear una votación entre madres y padres del centro y alumnado para sondear su opinión. Una decisión de este calibre no mereció ni un mero folleto informativo o fotocopia explicando cómo iba a ser el proceso, quien decidía, quien ratificaba, qué consecuencias iba a tener… Las direcciones de éste y otros centros educativos deciden convertir el instituto en “otra cosa” sin antes saber, al menos, la opinión del resto de la Comunidad Educativa. Ya lo sé. Es el voto del claustro el que decide. Y luego el Consejo Escolar debe ratificarlo. (Esto lo he sabido a toro pasado, por la estrategia de “hechos consumados”). Aquí viene mi segunda reflexión.
PREOCUPACIÓN POR EL SISTEMA EDUCATIVO O CORPORATIVISMO
¿En qué criterios se ha basado el profesorado para votar a favor o en contra? La pregunta es bastante directa y ya os imaginaréis adónde quiero llegar. Yo veo claro que el bilingüismo tiene muchas particularidades pero nadie podrá negarme el siguiente aserto: Divide al profesorado en dos grupos: aquellos a los que favorece y aquellos a los que perjudica o deja igual. En el primer grupo se encuentran aquellos/as que pueden acceder a la habilitación y que verán reducido su horario para preparar las clases en inglés, recibirán incentivos económicos y ofertas de formación para mejorar su competencia en inglés, una competencia personal que se puede generalizar a muchos ámbitos de la vida privada. En el segundo, se encuentran los profesores que no pueden acceder a dicha acreditación y que, en el mejor de los casos, no perciben ninguna mejora en su desempeño (no voy a hablar del profesorado de algunas especialidades que acaba desplazado a cuenta del bilingüismo). El sistema está montado para que la decisión recaiga en un colectivo que va a tomar la decisión sopesando el interés particular que le depara cada opción. No afirmo que no hayan tenido en cuenta otras consideraciones pero que nadie me diga que el interés personal no ha influido en la decisión. Es el momento de apuntar que quien escribe estas palabras es profesor de Educación Secundaria y que me encuentro en el primer grupo de profesores, si mi instituto decidiera mañana convertirse en bilingüe. Tendría a mi alcance obtener la habilitación para impartir parte de mis clases en inglés y me acogería a todas las ventajas que esto significa si no fuera porque… soy perfectamente consciente de que HARÍA PEOR MI TRABAJO (si la competencia lingüística en una u otra lengua no afecta al desempeño docente, entonces ¿qué variables afectan?) … Me ahorro otras reflexiones personales que he tenido sobre cómo creo que afectaría a la comprensión por parte del alumnado o a la selección del mismo. Bien. En resumidas cuentas: ¿tiene suficientemente en cuenta el profesorado la globalidad de la calidad de la enseñanza cuando se posiciona a favor o en contra de estos cambios?
¿REPRESENTACIÓN O VOTO PARTICULAR?
Cuando, al inicio de este largo escrito, he clamado por preguntar a la Comunidad Educativa, seguramente habréis pensado en replicarme: “la opinión de las familias la expresan sus representantes en el Consejo Escolar”, pero aquí viene mi tercera gran desilusión. ¿Hemos olvidado lo que significa ser representante de alguien? ¿Es que acaso los representantes votados por las familias no deben consultar una decisión tan importante a quienes los eligieron? Luego nos quejamos de que los políticos hacen lo que les viene en gana después de ser elegidos. Imposible saber si mis representantes explicitaron su postura cuando fueron elegidos porque, ésta es otra, ¿es que acaso se fomenta el debate “político” y de opciones educativas entre los candidatos/as a representantes de las familias? ¿Acaso es lícito (lo más común por otra parte) ejercer el “voto particular” en función de lo que interese personalmente a dichos representantes? La única posición legítima, según mi opinión, de un representante de familias o del AMPA en una votación así sólo puede ser la abstención, haciendo constar que se debería haber propiciado una consulta entre familias y asociados al AMPA para determinar el sentido del voto. No hace falta que me digáis que no es preceptiva esa consulta. ¡Ya lo sé! La reflexión que hago es: ¿se habría seguido con el proceso de conversión de haber sabido, por ejemplo, que un 90% del alumnado y familias estaba en contra? Es sólo un supuesto, pero, por si acaso, no nos arriesgamos a preguntar. Quien ejerce un rol de representación o de poder (en el caso de los cargos no electos) en cualquier institución debería preguntarse si está teniendo en cuenta a las personas que se van a ver afectadas por sus decisiones. No se puede, creo yo, apelar a que el procedimiento “es como es” pero luego salir a la calle a gritar “¡que no nos representan, que no!” cuando percibimos que “otras” instituciones están diseñadas para consultar a la población sólo una vez cada cuatro años.
Y EL ALUMNADO… A ESTUDIAR!
En este proceso ¿qué pintan los destinatarios de la educación que allí se imparte? El colectivo mayoritario, al que exigimos responsabilidad, madurez y comportamiento cívico ejemplar ha asistido impávido a una proceso de decisión en el que no ha tenido nada que ver… De nuevo, imagino lo que me vais a decir; que también tienen representantes en el Consejo Escolar. Perdonad que me parezca un poco asimétrico el valor ponderado de su representación. También podréis alegar: “a ellos/as no les va a afectar”… pero ¿y si se da la circunstancia de que tienen ideas propias sobre la “calidad” de la educación y, por solidaridad con los alumnos que van a entrar, tienen posiciones críticas? Con el alumnado pasa igual que con el profesorado. El bilingüismo los divide entre los que salen beneficiados y los perjudicados que no pueden seguir un programa bilingüe… Tal vez pensar que esto puede ser un factor más de segregación no contrarresta las enormes “bondades” del bilingüismo… pero, en fin, prometí no hablar de mi posición. Baste decir que me parece un error no tener en cuenta al alumnado.
LA ESTRATEGIA DEL AVESTRUZ
Por último, me queda mi reflexión sobre la posición del ayuntamiento. Reclamo (lo llevo haciendo desde hace tiempo) que la fuerza política que gobierna este municipio (IU) tenga posición sobre el bilingüismo... Bueno; y también que se posicionen al respecto otras fuerzas políticas de izquierda de la CM como Podemos (o su variante local en Rivas), PSOE, Equo...Porque sólo conozco el decidido apoyo del PP y de Cs respecto a este tema. ¿Va a seguir votando el ayuntamiento lo “políticamente correcto” en cada centro escolar?... Ya se tiene más información que hace unos años. Se puede contrastar con los argumentos que están dando los sindicatos mayoritarios de la enseñanza, la FAPA Giner de los Ríos, reputadas instituciones y organizaciones educativas para plantear, a las claras, una moratoria en la implantación de este modelo hasta que no se haga una evaluación rigurosa. Con el tema de la unificación de la jornada escolar, el Ayuntamiento siempre ha tenido una posición clara y valiente…y la ha defendido contra viento y marea en los consejos escolares y, en ocasiones, contra la opinión unánime de las familias y profesorado. Sobre el bilingüismo ¿no se tiene aún suficiente información para mantener una posición fija y defenderla?... Vale. No se tiene. Bueno. Entonces pasemos al Plan B. ¿No parece un tema lo suficientemente importante como para que se fomente un debate abierto y profundo sobre la cuestión en el Consejo Municipal de Educación; se inste a los centros y se les ofrezca recursos para abrir debates informativos antes de tomar la decisión de conversión en centros bilingües, se monten unas Jornadas informativas abiertas al público en general?… qué se yo… ¿No es algo suficientemente importante para que… ¡se saque un folleto!,… se diga “algo”, ¡CUALQUIER COSA!…? Es cierto que el ayuntamiento tiene nulas competencias para reorientar la implantación errática del bilingüismo (RAE; “errático: Impredecible o que cambia con frecuencia”), un modelo de implantación que está destrozando la cohesión de la red pública, interrumpiendo la transición natural de los centros de Primaria con los de Secundaria de su entorno (el año pasado tocó en Las Lagunas) pero creo yo que sí es una responsabilidad del ayuntamiento, como ha hecho con otros temas, fomentar el debate público sobre una cuestión que está en la calle, que interesa a la gente, un tema del que la poca información que tenemos es la ingente propaganda de la Administración Educativa actual.
Aquí lo dejo. Espero que nada de lo aquí expresado se tome como una crítica a personas concretas. Os aseguro que mi única intención era reflexionar sobre cómo nos hemos dejado (todos y todas) embaucar por la actual Admón. Educativa para aceptar procedimientos de toma de decisiones sobre educación (libre elección de centro, conversión de jornada, bilingüismo…) que lo único que generan son conflictos dentro de la Comunidad Educativa y desintegración de la Red Pública. Si a alguien he molestado, le pido disculpas por adelantado.
Pdta. Sobre la tan cacareada “libertad de elección”: yo no quiero tener “libertad de elección” del centro educativo de mis hijos sino “capacidad de decisión” sobre lo que allí ocurre.
Hace tres semanas el IES Duque de Rivas solicitó convertirse en instituto bilingüe. Ayer recibió la autorización de la CM. Durante este tiempo he esperado infructuosamente recibir alguna nota informativa del instituto explicando el proceso en el que estábamos inmersos. Lo que viene a continuación no es una crítica al bilingüismo sino a la FORMA en la que se vienen tomando decisiones tan importantes para el sistema educativo y manifestar mi desolación por constatar cómo lo que una vez se llamó “Comunidad Educativa” es hoy un despojo maltratado que se desempolva de vez en cuando para adornar los grandes discursos educativos. Escribo sin acritud, aunque soy consciente de que me va a granjear algunas enemistades y tal vez me cueste perder algún amigo.
YO ME LO GUISO…
Por 37 votos a favor y 27 en contra en el claustro y con 12 a favor, 2 en contra y dos blancos en el Consejo de Escolar (voto secreto, de manera que no puedo saber quién votó qué) el IES Duque de Rivas aprobó solicitar la conversión en instituto bilingüe…. Bueno. Creo que esos son los datos porque nadie de la Dirección del centro ha comunicado nada a las familias.
El AMPA del Duque de Rivas supo que este punto se iba a votar en el Claustro y Consejo Escolar ¡con una semana de antelación! Con este tiempo era imposible organizar dos medidas que claman al cielo por su sentido común: 1) organizar un debate en el centro para explicar a las familias, estudiantes y profesorado las posturas a favor y en contra de este modelo y 2) plantear una votación entre madres y padres del centro y alumnado para sondear su opinión. Una decisión de este calibre no mereció ni un mero folleto informativo o fotocopia explicando cómo iba a ser el proceso, quien decidía, quien ratificaba, qué consecuencias iba a tener… Las direcciones de éste y otros centros educativos deciden convertir el instituto en “otra cosa” sin antes saber, al menos, la opinión del resto de la Comunidad Educativa. Ya lo sé. Es el voto del claustro el que decide. Y luego el Consejo Escolar debe ratificarlo. (Esto lo he sabido a toro pasado, por la estrategia de “hechos consumados”). Aquí viene mi segunda reflexión.
PREOCUPACIÓN POR EL SISTEMA EDUCATIVO O CORPORATIVISMO
¿En qué criterios se ha basado el profesorado para votar a favor o en contra? La pregunta es bastante directa y ya os imaginaréis adónde quiero llegar. Yo veo claro que el bilingüismo tiene muchas particularidades pero nadie podrá negarme el siguiente aserto: Divide al profesorado en dos grupos: aquellos a los que favorece y aquellos a los que perjudica o deja igual. En el primer grupo se encuentran aquellos/as que pueden acceder a la habilitación y que verán reducido su horario para preparar las clases en inglés, recibirán incentivos económicos y ofertas de formación para mejorar su competencia en inglés, una competencia personal que se puede generalizar a muchos ámbitos de la vida privada. En el segundo, se encuentran los profesores que no pueden acceder a dicha acreditación y que, en el mejor de los casos, no perciben ninguna mejora en su desempeño (no voy a hablar del profesorado de algunas especialidades que acaba desplazado a cuenta del bilingüismo). El sistema está montado para que la decisión recaiga en un colectivo que va a tomar la decisión sopesando el interés particular que le depara cada opción. No afirmo que no hayan tenido en cuenta otras consideraciones pero que nadie me diga que el interés personal no ha influido en la decisión. Es el momento de apuntar que quien escribe estas palabras es profesor de Educación Secundaria y que me encuentro en el primer grupo de profesores, si mi instituto decidiera mañana convertirse en bilingüe. Tendría a mi alcance obtener la habilitación para impartir parte de mis clases en inglés y me acogería a todas las ventajas que esto significa si no fuera porque… soy perfectamente consciente de que HARÍA PEOR MI TRABAJO (si la competencia lingüística en una u otra lengua no afecta al desempeño docente, entonces ¿qué variables afectan?) … Me ahorro otras reflexiones personales que he tenido sobre cómo creo que afectaría a la comprensión por parte del alumnado o a la selección del mismo. Bien. En resumidas cuentas: ¿tiene suficientemente en cuenta el profesorado la globalidad de la calidad de la enseñanza cuando se posiciona a favor o en contra de estos cambios?
¿REPRESENTACIÓN O VOTO PARTICULAR?
Cuando, al inicio de este largo escrito, he clamado por preguntar a la Comunidad Educativa, seguramente habréis pensado en replicarme: “la opinión de las familias la expresan sus representantes en el Consejo Escolar”, pero aquí viene mi tercera gran desilusión. ¿Hemos olvidado lo que significa ser representante de alguien? ¿Es que acaso los representantes votados por las familias no deben consultar una decisión tan importante a quienes los eligieron? Luego nos quejamos de que los políticos hacen lo que les viene en gana después de ser elegidos. Imposible saber si mis representantes explicitaron su postura cuando fueron elegidos porque, ésta es otra, ¿es que acaso se fomenta el debate “político” y de opciones educativas entre los candidatos/as a representantes de las familias? ¿Acaso es lícito (lo más común por otra parte) ejercer el “voto particular” en función de lo que interese personalmente a dichos representantes? La única posición legítima, según mi opinión, de un representante de familias o del AMPA en una votación así sólo puede ser la abstención, haciendo constar que se debería haber propiciado una consulta entre familias y asociados al AMPA para determinar el sentido del voto. No hace falta que me digáis que no es preceptiva esa consulta. ¡Ya lo sé! La reflexión que hago es: ¿se habría seguido con el proceso de conversión de haber sabido, por ejemplo, que un 90% del alumnado y familias estaba en contra? Es sólo un supuesto, pero, por si acaso, no nos arriesgamos a preguntar. Quien ejerce un rol de representación o de poder (en el caso de los cargos no electos) en cualquier institución debería preguntarse si está teniendo en cuenta a las personas que se van a ver afectadas por sus decisiones. No se puede, creo yo, apelar a que el procedimiento “es como es” pero luego salir a la calle a gritar “¡que no nos representan, que no!” cuando percibimos que “otras” instituciones están diseñadas para consultar a la población sólo una vez cada cuatro años.
Y EL ALUMNADO… A ESTUDIAR!
En este proceso ¿qué pintan los destinatarios de la educación que allí se imparte? El colectivo mayoritario, al que exigimos responsabilidad, madurez y comportamiento cívico ejemplar ha asistido impávido a una proceso de decisión en el que no ha tenido nada que ver… De nuevo, imagino lo que me vais a decir; que también tienen representantes en el Consejo Escolar. Perdonad que me parezca un poco asimétrico el valor ponderado de su representación. También podréis alegar: “a ellos/as no les va a afectar”… pero ¿y si se da la circunstancia de que tienen ideas propias sobre la “calidad” de la educación y, por solidaridad con los alumnos que van a entrar, tienen posiciones críticas? Con el alumnado pasa igual que con el profesorado. El bilingüismo los divide entre los que salen beneficiados y los perjudicados que no pueden seguir un programa bilingüe… Tal vez pensar que esto puede ser un factor más de segregación no contrarresta las enormes “bondades” del bilingüismo… pero, en fin, prometí no hablar de mi posición. Baste decir que me parece un error no tener en cuenta al alumnado.
LA ESTRATEGIA DEL AVESTRUZ
Por último, me queda mi reflexión sobre la posición del ayuntamiento. Reclamo (lo llevo haciendo desde hace tiempo) que la fuerza política que gobierna este municipio (IU) tenga posición sobre el bilingüismo... Bueno; y también que se posicionen al respecto otras fuerzas políticas de izquierda de la CM como Podemos (o su variante local en Rivas), PSOE, Equo...Porque sólo conozco el decidido apoyo del PP y de Cs respecto a este tema. ¿Va a seguir votando el ayuntamiento lo “políticamente correcto” en cada centro escolar?... Ya se tiene más información que hace unos años. Se puede contrastar con los argumentos que están dando los sindicatos mayoritarios de la enseñanza, la FAPA Giner de los Ríos, reputadas instituciones y organizaciones educativas para plantear, a las claras, una moratoria en la implantación de este modelo hasta que no se haga una evaluación rigurosa. Con el tema de la unificación de la jornada escolar, el Ayuntamiento siempre ha tenido una posición clara y valiente…y la ha defendido contra viento y marea en los consejos escolares y, en ocasiones, contra la opinión unánime de las familias y profesorado. Sobre el bilingüismo ¿no se tiene aún suficiente información para mantener una posición fija y defenderla?... Vale. No se tiene. Bueno. Entonces pasemos al Plan B. ¿No parece un tema lo suficientemente importante como para que se fomente un debate abierto y profundo sobre la cuestión en el Consejo Municipal de Educación; se inste a los centros y se les ofrezca recursos para abrir debates informativos antes de tomar la decisión de conversión en centros bilingües, se monten unas Jornadas informativas abiertas al público en general?… qué se yo… ¿No es algo suficientemente importante para que… ¡se saque un folleto!,… se diga “algo”, ¡CUALQUIER COSA!…? Es cierto que el ayuntamiento tiene nulas competencias para reorientar la implantación errática del bilingüismo (RAE; “errático: Impredecible o que cambia con frecuencia”), un modelo de implantación que está destrozando la cohesión de la red pública, interrumpiendo la transición natural de los centros de Primaria con los de Secundaria de su entorno (el año pasado tocó en Las Lagunas) pero creo yo que sí es una responsabilidad del ayuntamiento, como ha hecho con otros temas, fomentar el debate público sobre una cuestión que está en la calle, que interesa a la gente, un tema del que la poca información que tenemos es la ingente propaganda de la Administración Educativa actual.
Aquí lo dejo. Espero que nada de lo aquí expresado se tome como una crítica a personas concretas. Os aseguro que mi única intención era reflexionar sobre cómo nos hemos dejado (todos y todas) embaucar por la actual Admón. Educativa para aceptar procedimientos de toma de decisiones sobre educación (libre elección de centro, conversión de jornada, bilingüismo…) que lo único que generan son conflictos dentro de la Comunidad Educativa y desintegración de la Red Pública. Si a alguien he molestado, le pido disculpas por adelantado.
Pdta. Sobre la tan cacareada “libertad de elección”: yo no quiero tener “libertad de elección” del centro educativo de mis hijos sino “capacidad de decisión” sobre lo que allí ocurre.
lunes, 1 de junio de 2015
El cubo de las emociones
Hoy hemos terminado de explicar las técnicas de entrenamiento en HH.SS. Hemos fabricado un cubo de las emociones (GOLEMAN) y hemos jugado un rato... Ha sido divertido. Aunque la cara que representaba el enfado se parecía sospechosamente a la mía... :-(
miércoles, 27 de mayo de 2015
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